domingo, 23 de septiembre de 2007

Linda niña


Ya vivo. He muerto pasado. Nunca es tarde; siempre te encuentro. Te escondes por las noches, salgo de ahí, y vivo. Entre la tierra húmeda, el viento seco, mi cuerpo frío y el firmamento negro, te busco. Desespero, me canso, me exprimo y las primeras gotas brotan. Lloro solo, triste, triste, alegre. Alegremente grito: ¿A quien miento? ¡Nunca te encontrare! ¡Nunca te encontrare! Ya, descúbreme. Por favor, encuéntrame. Regreso antes de que la luminosidad me borre. Es mi cueva. El tiempo se mofa de mí. La magia me invade; me disfrazo sin poner resistencia. El día se va pausado, espero encontrarte en cada mirada, la garganta no me obedece más. ¿A donde has ido? A donde he de buscar tu mirada, tu presencia, tu calor, tu blando frío, la suavidad de tus labios. Mantengo mi promesa; poco importa si aun vives. ¿No lo ves? Me he entregado ya desde antes; el sello de aquella emoción sincera fue todo lo que tenía. Pero me bastas aun; aquel pequeño e inocente beso me alcanza para vivir mil siglos o para morir esta misma noche...

4 comentarios:

Todos tus muertos dijo...

La evocación es un duro ejercicio, a veces, lastimoso y reconfortante. Me acordé de cosas que creía no necesitar. Y a pesar de todo, el amor se salva de este desmadre.
Saludos.

David Navarro dijo...

¿y si estoy dentro de una esfera?

Nadja Yukov Zoldovich dijo...

a ver, a ver, no entendi tu coment... yo podria vivir en una esfera, siempre y cuando fuera transparente y cristalina, y tuviera una memoria que no olvidase ningun detalle. actualmente parece que vivimos en una esfera negra, borrosa y de concreto con la que me estrello a momentos... soy tan necio, que cada que me reboto hago como si fuese la primera vez que voy a intentarlo... no se, tal vez todos vivimos en nuestra muy particular esfera de diferentes materiales (concreto, barro, esponja, plumas, rosas, energia electromagnetica, mierda y demas tantas cosas) y a donde lo unico que nos llega de los demas son las sobras, aquellas ondas se sonido perdidas que pocas veces llegan a colarse hasta nuestros oidos...

Todos tus muertos dijo...

Yo prefiero una botella echada al mar, ¿no han visto mi perfil?