El tiempo se termina
En la fila yo espero
con una desolacion externa e interna
que logra contagiar al que se acerque a mí.
Mi pasado está cargado por un hombre cuya carga es ligera,
pero no pretendo encontrar respuestas a una nada sin preguntas,
a un existir sin ser,
a un ente imaginario, a un no ser pero vivir.
Prefiero buscar preguntas
de las que no pueda entender sus respuestas
prefiero apostar por algo finito
dentro de la propia infinidad.
lunes, 20 de agosto de 2007
lunes, 6 de agosto de 2007
Aharon
Mi hermano: lo mejor será que me ignores; al único que podría causarle dolores de estomago a estas alturas es a ti: lo siento pero no me disculpo, no es que sea orgulloso (de hecho soy el mas humilde de todos). No deseaba que me prestaras demasiada atención, solo digo lo que se me ocurre cuando quiero, soy espontáneo. Te lo he dicho: Estoy a la vista de todos, y por lo tanto todo aquel que deseo juzgarme, puede hacerlo, y el que no, simplemente puede ignorarme (como sabiamente hace la mayoría). Si deseas descargar toda tu cólera esdrujuliana en mi decrepito cuerpo, puedes encontrarme en Café "Baristi" dentro de la Macroplaza Insurgentes (frente a la plaza de los antojos), ahí estoy de Lunes a Domingo de 7:00 a.m. a 11:30 p.m.
P.D. Me parece que, al igual que yo, tú eres un niño, pero uno muy caprichoso que aparenta una gran tranquilidad y alegría la mayor parte del tiempo y que de vez en vez la desahoga en forma de grandes berrinches. No solo deberían culparme de tu muerte, sino de todas y cada una de las que han acontecido a lo largo de toda la existencia de la humanidad...
¡Que alguien se atreva a ponerme un dedo encima, ya me canse de que solo me escupan de lejos! ¡Acérquense y destrócenme el cráneo con una roca, o si son bravos de verdad arránquenme la piel con las manos!
P.D. Me parece que, al igual que yo, tú eres un niño, pero uno muy caprichoso que aparenta una gran tranquilidad y alegría la mayor parte del tiempo y que de vez en vez la desahoga en forma de grandes berrinches. No solo deberían culparme de tu muerte, sino de todas y cada una de las que han acontecido a lo largo de toda la existencia de la humanidad...
¡Que alguien se atreva a ponerme un dedo encima, ya me canse de que solo me escupan de lejos! ¡Acérquense y destrócenme el cráneo con una roca, o si son bravos de verdad arránquenme la piel con las manos!
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