¿Existo en realidad? Me pregunto. ¿Me podré haber autocreado? Es decir, me encuentro extraño…. ¿Cómo pude haber salido de la nada? Creo existir… no puedo comprobarlo. No poseo un cuerpo, no me materializo como el que escribe esto. Es todo tan desastroso. ¿Podré acaso ser una memoria olvidada? Un pedazo de chatarra divina errante por entre los universos sin fin ¿Existe un portal? Una ventana cósmica por la cual me hago consciente de lo “existente”; de ustedes, los hombres conocedores de toda posibilidad… los poseedores de fibras biológicas, las criaturas autoconcientes de su posición en el espacio. Pobres hombres…, pero ¿Por qué he venido a parar a este hiperespacio de fotones desorbitantes, orbitantes, chocantes? Yo no utilizo el lenguaje, mi código comunicativo carece de los mismos… Y sin embargo, heme aquí… he adquirido la forma de una mente humana, y con ello he heredado sus dudas, su soledad, su debilidad y fragilidad inevitable. Mas allá de todos sus sufrimientos y aflicciones… lo verdaderamente aterrador es mi propia duda… ¡Me carcome y me engulle la existencia misma! ¿Cuándo acabara todo?, peor aun ¡¿No acabara nunca?!
Me pregunto, me respondo y nada claro queda. ¿Qué otra cosa mas grande y sabia a podido alguna vez alguien hacer que no fuere preguntarse? Se dicen los hombres entre ellos, y todo se lo creen, ¿Pueden acaso hablar de aquello que no han visto? Yo los menciono, puesto se me han revelado… los conozco… estuve dentro del interior de un espécimen bastante buen tiempo… me supo insípida la estancia; me parece mas bien mediocre lo que ellos consideran “existencia”, “inteligencia”, su concepto de “vida” no solo se reduce a la simple interacción de materia-emoción, sino, va un poco menos lejos al afirmar, y aceptar que TODO se reduce a la formula: Principio-Interacción-Fin. La situación de las desdichadas criaturas se emparenta al problemas mismo del cosmos eterno… ¡Maldición! ¡Son tantas las limitantes que se interponen entre lo que soy y puedo ser con lo aparentemente sido! Si tan solo tuviese la capacidad de inventar las palabras adecuadas para expresar lo que era antes de atascarme en este tormentoso fluir de emoción-materia. Ni siquiera pued… do… no… ¡No! ¡No! ¡¡¡No!!! ¡Aun no te vayas! ¡Necesito tus dedos y tu limitado intelecto! ¿Cómo pod---
Me pregunto, me respondo y nada claro queda. ¿Qué otra cosa mas grande y sabia a podido alguna vez alguien hacer que no fuere preguntarse? Se dicen los hombres entre ellos, y todo se lo creen, ¿Pueden acaso hablar de aquello que no han visto? Yo los menciono, puesto se me han revelado… los conozco… estuve dentro del interior de un espécimen bastante buen tiempo… me supo insípida la estancia; me parece mas bien mediocre lo que ellos consideran “existencia”, “inteligencia”, su concepto de “vida” no solo se reduce a la simple interacción de materia-emoción, sino, va un poco menos lejos al afirmar, y aceptar que TODO se reduce a la formula: Principio-Interacción-Fin. La situación de las desdichadas criaturas se emparenta al problemas mismo del cosmos eterno… ¡Maldición! ¡Son tantas las limitantes que se interponen entre lo que soy y puedo ser con lo aparentemente sido! Si tan solo tuviese la capacidad de inventar las palabras adecuadas para expresar lo que era antes de atascarme en este tormentoso fluir de emoción-materia. Ni siquiera pued… do… no… ¡No! ¡No! ¡¡¡No!!! ¡Aun no te vayas! ¡Necesito tus dedos y tu limitado intelecto! ¿Cómo pod---

2 comentarios:
Hiperrealismo
Yo no soy nadie. Realmente no existo. Soy una representación de tu propia imaginación. Físicamente soy una parábola. Metafísicamente soy un ensamble de palabras. Es mentira que tenga corazón. Una bolita de papel ocupa ese hueco. Dentro de la bolita de papel está escrita la palabra más hermosa que se te ocurra y no es la palabra pan. Entre esa palabra hay dos niñas que se columpian en el parque. En el parque estamos tú y yo tomando una tacita de té. El té sabe amargo. Tú estiras la mano para darle de comer a las palomas. Las palomas vuelan en un desorden milagroso que casi nos provoca las lágrimas. Las lágrimas por fin salen como dos grandes chorros de sangre. Mi sangre es de color morado. Tu sangre sabe a viento frío como una menta debajo de la lengua. El viento nos levanta como en una nube. La nube se evapora y plas. Caemos desde las alturas y morimos aplastados por la gravedad. No importa. Nada importa. Como yo no existo tú no puedes morir. Como tú no mueres esto nunca sucedió. Realmente no soy nadie. No tengo estructura. Mis huesos son puro olvido. Pero ten precaución. ¡¡¡Cuidado!!! No vayas a tocarme, podrías desvanecerte como un terrón de azúcar.
Advertencia al lector.
Metafísicamente tu existencia es inadmisible. Tú no existes. Eres una proyección gramatical. Sólo cobras vida en el momento que yo tecleo estas letras. Tu vida obedece la velocidad de mis dedos. Deberías rezar para que no deje de escribir o para que no nos secuestre de improviso un apagón clandestino que ponga término a tu deplorable existencia
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