Intentando descubrir nuevos horizontes, no alcanzamos a percibir la emoción irradiada por este paisaje. Nuestro ambiente a sido artificialidad, siempre la superficialidad nos a sido vendida como el ideal a alcanzar. La idiotización, la conformidad nos brinda comodidad; nos da miedo tener que enfrentar el miedo. Huimos del sufrimiento y del dolor como si fuese cosa extraña, ajena a la naturaleza de la existencia. Los términos en los que se nos manejan, están ya tan agotados, tan usados, tan detestablemente manipulados, que hemos terminado por dejar de luchar en contra de este constante condicionamiento; solo la resignación nos es verdadera, esa es la realidad con la que habremos de lidiar hasta la muerte. No hay concepto cuya vitalidad no haya sido deformada, desvirtuada, falseada. Se nos venden todas estas falsedades de las maneras menos esperadas. Niego todo aquello que no obedezca a sus propios principios; religión, estado, cultura, arte, civilización, educación... en todo ello puedo ver solo incongruencias, las más poderosas armas de manipulación, son solo estafas, tan eficaces como la más mortífera de las pestes. Y solo son tan eficaces por que se fundan en ideales igual de falseados y prostituidos; honor, voluntad, virtud, honestidad, valor; son solo estupideces, pero nuestra pendejez nos a sido dada desde la niñez, nuestra infancia nos remonta al lugar donde se moldeo nuestro espíritu; encapsulada desde temprana edad, nuestra alma no percibe claro lo que hay delante. Hoy somos como ganado que es criado para terminar en el matadero, pero nuestra suerte es mucho mas deplorable que la de las bestias a las que sin escrúpulos arrancamos de su hábitat para introducirlas en nuestro vil circulo de falsedad artificiosa, ellas, podría decirse, no perciben el destino que les espera, mas nosotros somos conscientes de nuestra miseria, sabemos que nuestras sociedades están moldeadas en mierda, la civilización que hemos erigido a sido sobre un charco de sangre, la materia prima que a sido explotada para construir nuestra propia prisión y tumba han sido las partes desmembradas de nuestros hermanos, madres, hijos, todos aquellos a los que "amamos", y no solo literalmente, sino metafóricamente; y ya idiotizados, nos dejamos caer, comenzamos a sentirnos cómodos entre la mierda, nos sienta bien el caluroso baño de sangre... ya medios moribundos y casi cegados en nuestra totalidad se vuelve normal caminar sonámbulos por entre las ruinas; las migajas nos parecen un banquete exquisito, la única regla valida es extasiarnos lo mas posible, ignorar la confusión, encerrarnos a voluntad en los placeres efímeros y enfermizos... ¡No seas estupido, no eres feliz! ¿Acaso nos conocemos? ¿Somos en realidad eso que aparentamos ser cuando nos perdemos en la masa de ganado? ¡Mírate desnudo de frente al espejo! ¿Serias capaz de ser eso que tienes frente a ti, a la luz de la mirada del mundo entero? ¡Somos tan falsos y egoístas que a los auténticos los opacamos, los suprimimos, pues no toleramos la dicha verdadera que poseen eso niños! ¡Nosotros, alguna vez victimas, nos convertimos en verdugos y los aniquilamos! ¡El peor de los exterminios! Devoramos sus sueños con una ingratitud y ligereza, devoramos nuestros sueños aplastados en nuestro trono de apariencias e ilusiones fantasmales que olvidamos lo que nunca se nos ha dado: la vida.
He aquí el hombre que en realidad es; soy una amenaza. En verdad que soy peligroso; no solo ando mi propio camino, lo construyo a cada paso, y muy pronto muchos intentaran recorrer el mismo sendero. Solo se necesita decisión y una abrumadora ola de furia para enfrentarse a todos y cada uno de los males que direccionan nuestra vitalidad. Pareciera que voy sembrando enemigos a donde quiera que me presento, les ofende mi vivacidad y mi atrevimiento, mas solo es un síntoma de su intolerancia y ceguedad, al final intentaran ignorar mi anhelo por la libertad que ellos creen poseer. Su revolución no es revolución! Su anarquía no es anarquía! Son palabrería incongruente y coja! Solo hace falta mantenerse de pie ante la incertidumbre de este miserable destino; soy valeroso por que enfrento el miedo a la libertad. Si acaso poseo una verdad, es precisamente el no caer en el estancamiento de la pedante ideología inmutable y excluyente. Las cosas sencillas se me revelan como las más sublimes, construyo una felicidad a base del hoy, redimensiono los conceptos y revalorizo los valores. Me revelo en un sentido nuevo, reciente y fresco. Ayúdame a ser. Despójate de todo eso que no eres, y cuando solo quede aquello que es tu esencia, tu sentido, tu sobriedad ideológica, tu anhelo mas sencillo, me has de llamar ante tu presencia, ahí hemos de entablar una lucha de lo mas encarnizada, una lucha no por la supremacía, sino por la fusión, la reducción de nuestras esencias a de ser el detonante de la evolución suprema, que por supuesto desconocemos, ahí radica el sentido de esta, mi lucha, mi llamado, mi temple. Me rehúso a tu estupidez y a tu vista corta. Mi vida es, no solo una protesta permanente, sino un veneno que se esparce por el sistema tan lentamente, que casi pasa desapercibida. Creer que soy un hombre mas, es solo un autoengaño; soy lo que amenaza tu estilo de vida. Tu futura existencia dependerá de mi voluntad por oponerme tan firmemente a esta civilización. ¿No lo ves? Hemos de trascender solo si yo logro mantener el honor como el centro de toda mi actividad, mi movilidad circunda en torno a este ideal. ¡Seamos congruentes, y con pavor descubrirás como te derrumbas ante la fortaleza de mi tenacidad! ¡Soy yo el centro del universo, el origen de toda existencia, la causa primera y ultima! ¡El único misterio por resolver! ¡Belleza tal cual! ¡No hay antitesis que pueda refutarme! ¡Soy yo, solo yo, tan grande es mi esfera que todo lo abarca! Me rehuyes con tus miserias, me ves tan imponente, debido a tu pequeñez y a tu falta de voluntad. Te desgastas al primer contacto; y todo ello no lo refleja tu apariencia, ni tus palabrerías, lo refleja la incongruencia de tus actos, la falsedad y faltedad de tu SER.
He aquí el hombre que en realidad es; soy una amenaza. En verdad que soy peligroso; no solo ando mi propio camino, lo construyo a cada paso, y muy pronto muchos intentaran recorrer el mismo sendero. Solo se necesita decisión y una abrumadora ola de furia para enfrentarse a todos y cada uno de los males que direccionan nuestra vitalidad. Pareciera que voy sembrando enemigos a donde quiera que me presento, les ofende mi vivacidad y mi atrevimiento, mas solo es un síntoma de su intolerancia y ceguedad, al final intentaran ignorar mi anhelo por la libertad que ellos creen poseer. Su revolución no es revolución! Su anarquía no es anarquía! Son palabrería incongruente y coja! Solo hace falta mantenerse de pie ante la incertidumbre de este miserable destino; soy valeroso por que enfrento el miedo a la libertad. Si acaso poseo una verdad, es precisamente el no caer en el estancamiento de la pedante ideología inmutable y excluyente. Las cosas sencillas se me revelan como las más sublimes, construyo una felicidad a base del hoy, redimensiono los conceptos y revalorizo los valores. Me revelo en un sentido nuevo, reciente y fresco. Ayúdame a ser. Despójate de todo eso que no eres, y cuando solo quede aquello que es tu esencia, tu sentido, tu sobriedad ideológica, tu anhelo mas sencillo, me has de llamar ante tu presencia, ahí hemos de entablar una lucha de lo mas encarnizada, una lucha no por la supremacía, sino por la fusión, la reducción de nuestras esencias a de ser el detonante de la evolución suprema, que por supuesto desconocemos, ahí radica el sentido de esta, mi lucha, mi llamado, mi temple. Me rehúso a tu estupidez y a tu vista corta. Mi vida es, no solo una protesta permanente, sino un veneno que se esparce por el sistema tan lentamente, que casi pasa desapercibida. Creer que soy un hombre mas, es solo un autoengaño; soy lo que amenaza tu estilo de vida. Tu futura existencia dependerá de mi voluntad por oponerme tan firmemente a esta civilización. ¿No lo ves? Hemos de trascender solo si yo logro mantener el honor como el centro de toda mi actividad, mi movilidad circunda en torno a este ideal. ¡Seamos congruentes, y con pavor descubrirás como te derrumbas ante la fortaleza de mi tenacidad! ¡Soy yo el centro del universo, el origen de toda existencia, la causa primera y ultima! ¡El único misterio por resolver! ¡Belleza tal cual! ¡No hay antitesis que pueda refutarme! ¡Soy yo, solo yo, tan grande es mi esfera que todo lo abarca! Me rehuyes con tus miserias, me ves tan imponente, debido a tu pequeñez y a tu falta de voluntad. Te desgastas al primer contacto; y todo ello no lo refleja tu apariencia, ni tus palabrerías, lo refleja la incongruencia de tus actos, la falsedad y faltedad de tu SER.
